Todos alguna vez nos hemos quedado maravillados con un videojuego, ya sea por su historia, su modo de juego, sus colores, pero ¿alguna vez os habéis parado a pensar todo lo que hay detrás de lo que vemos? Tal vez sea mucho más de lo que creéis.

Con este objetivo, nuestra asociación ha estado impartiendo varios cursos orientados al conocimiento de las distintas áreas implicadas en la creación de éstos. Abarcaban desde el campo artístico hasta la programación, con el fin de ofrecer una visión panorámica de en qué consiste, básicamente, crear un videojuego.

Estos talleres estaban destinados a todo tipo de público, desde los más pequeños hasta los adultos más curiosos.

En primer lugar realizamos un taller de dibujo y diseño de personajes, donde pudieron aprender cómo crearlos, caracterizarlos y asignarles una personalidad a través de diversas técnicas de trazado.  En definitiva, cómo crear un personaje sólido, creíble.

En la misma línea artística, nuestro equipo impartió un taller de modelado en barro y digital. Como la mayoría de los que acudieron a este taller fueron pequeños artistas, decidimos hacerlo más divertido proponiendo una forma de aprendizaje más tangible, es decir, pudieron aprender a modelar con sus propias manos aplicando los principios básicos de volumetría ¡sin renunciar al pringue! Los peques se pusieron hasta arriba de barro y de creatividad.

En el ámbito de la programación se realizaron dos talleres; para aquellos que no habían programado antes hicimos un taller de Scratch, el cual es un lenguaje de programación sencillo que enseña principios de programación sin entrar en el código. En este taller nuestros alumnos aprendieron a crear un pequeño videojuego de una forma muy sencilla e intuitiva. Además muchos de ellos se animaron a guardarlo y continuarlo en casa. ¡Seguro que crearon un juego muy divertido!

Para los que ya habían acudido al taller de Scratch o ya sabían algo de programación, se realizó un taller de Unity, ahora sí con un motor de programación real, con códigos y aplicando física a los objetos a los que dábamos vida. Dada la complejidad de este taller, sólo pudimos contar con jóvenes mayores de catorce años, para que los peques no se perdieran entre los códigos y los términos matemáticos que se tenían que aplicar. Igualmente pudimos ver que muchos de ellos contaban con un buen nivel e hicieron proyectos alucinantes.

Finalmente, se hizo un cursillo de efectos especiales donde aprendieron cómo se realizan los efectos digitales que podemos ver día tras día en el cine o en los videojuegos.

Con todo ello, esperamos que los chicos y chicas que acudieron aprendieran mucho, disfrutaran haciéndolo y, sobre todo, que nunca dejen de formarse. Pudimos ver todo el talento y la ilusión que ponían en cada proyecto ¡Llegarán muy lejos! Por nuestra parte agradecer al Área de Juventud del ayuntamiento de la Rinconada por cedernos parte de su espacio para el desarrollo de los talleres, a nuestros profes, que pusieron todas sus ganas, tiempo y conocimientos en este proyecto tan bonito, y, cómo no, a nuestros alumnos, por confiar en nosotros. Esperamos volver a veros en próximos talleres, eventos o en nuestra sede.